Nombres húmedos

 

Es la humedad del cuerpo, temprana de un cuerpo, deseoso por el roce tierno de unos dedos que multiplican por cuatro o cinco los suyos, sobre lo húmedo de sus bragas. Dedos que saben a rojo y  pegajoso azúcar.

Tabaco, coca-cola, tabaco en el coche, tabaco en la casa, música, música húmeda, para los oídos de un cuerpo temprano ardiendo por un algo que no sabe, que no sabe por qué sabe, pero que pide 'Duèleme la boca, cúramela con un beso'

Lo mira, ha entrado en casa y ha besado la comisura de sus labios empapados de piruleta. Ella sabe. Sabe lo que no sabe si se dice, ni cómo se dice, no sabe del nombre; la lengua temprana, la lengua verde, pero lengua, lengua húmeda.

Se tumban en el sofá.

‘Hazme cosquillitas'

No quiere, ¿por qué no quieres? Si has rozado con tu beso mis labios de piruleta.

'Porfi, hazme cosquillitas'

No quiere.

‘Vale, yo te hago primero pero tú me haces después'

Sus dedos, dedos tempranos que comienzan a agarrar con cuidado el moreno de sus vellos. Vellos de tierra salvaje recorriendo en marea sus enormes y trabajados brazos. Brazos de hombre que acaricia; es piel de campo, ladrillo y horas sudorosas bajo el sol. Lo seduce, estremeciéndole de a poquito y bien suavecito.

Estira su brazo, alcanza un cigarro, lo prende, y absorbe ansioso el humo hasta manchar de negro el rosal rosado de sus pulmones.

Tan rico, rico caramelito.

Fuma, húmeda su boca, ¿por qué besas el cigarro y no los míos?

‘Me toca, hazme cosquillitas por los muslos'

¿Por los muslos? No lo digas, no lo pidas con esa voz, boquita de leche y colacao, no lo pidas si no quieres que escabulla mis dedos gruesos bajo tus braguitas de algodón.

‘Venga'

'No'

‘Venga, porfi'

'No'

‘Vale, pero ¿puedo abrazarte?’

Mentirosa, de dónde tan lista y mentirosa, ¿por qué restriegas tan caliente tu cuerpo sobre el mío? No lo digas, no lo repitas, no me pidas que te agarre fuerte. No supliques más lo que deseo.