EL CANSADO MUNDO OCCIDENTAL

 

Una de las enfermedades del siglo XXI es la preocupación de los individuos por producir, por viajar, por hacer cosas, por explotarse, por no descansar, por realmente no disfrutar de los momentos con tranquilidad y sosiego. Esta idea de que estamos explotándonos a nosotros mismos por el simple hecho de hacer más cosas que el que tenemos al lado es algo que frustra a muchas personas, muchas de las cuales caen hasta en depresión. Antes la gente se preocupaba por comer, por no tener ninguna enfermedad que pudiese matarlos, pero ahora como tenemos todo a nuestro alcance cada vez queremos más, cada vez trabajamos más para demostrarnos a nosotros mismos y a los demás de que tenemos éxito, cada vez viajamos más para demostrarnos a nosotros y a los demás que conocemos muchos sitios, cada vez hacemos más cosas para demostrarnos a nosotros y a los demás que no perdemos el tiempo.

“La sociedad occidental está sufriendo un silencioso cambio de paradigma: el exceso de positividad está conduciendo a una sociedad del cansancio." Esta es la idea de Byung-Chul Han que hoy la he encontrado en forma de libro. Un filósofo de origen coreano, residente en Berlín, que está de moda e inspira a muchos artistas porque sus libros ayudan a pensar y a que esta sociedad se de cuenta de lo que está viviendo. Su libro La sociedad del cansancio ahonda en el tema de que estamos demasiado positivados y que, actualmente, somos tan trabajadores que siempre estamos cansados. Según el autor, la resistencia solo es posible en relación con la coacción externa. La explotación a la que uno mismo se somete es mucho peor que la externa, ya que se ayuda del sentimiento de libertad. Esta forma de explotación resulta, asimismo, mucho más eficiente y productiva debido a que el individuo decide voluntariamente explotarse a sí mismo hasta la extenuación.

Nos han inculcado que podemos con todo, que podemos hacer todo lo que nos propongamos, pero no caemos en la cuenta de que en muchas ocasiones nos sobreexplotamos para realizar aquello que estamos dispuestos a conseguir. Una educación muy valiosa porque nos están haciendo ser positivos, aunque al mismo tiempo, nos está llevando a una enfermedad que conlleva otras cosas, como la depresión, la ansiedad, los infartos… Son la respuesta de nuestro cuerpo a la presión por rendir.

Buscamos la mejor versión de nosotros mismos, pero es que la mejor versión de nosotros es cuando somos felices, ya somos la mejor versión de nosotros mismos. Muchas veces creemos que estamos siendo felices forzándonos a conseguir lo que creemos que queremos, pero no nos paramos a pensar si realmente eso es lo que queremos o eso es lo que la sociedad nos está imponiendo que tenemos que querer. El éxito personal y profesional radica en lo que nos satisface, nos divierte, nos hace sentir realizados, el estar contentos y felices, no es éxito aquello que nos trae consecuencias negativas a nuestra persona, tanto interna como externamente.

¿Nos merece la pena? Esa es la pregunta que nos deberíamos hacer. ¿Estamos sacrificando demasiado nuestro tiempo y nuestra salud por algo que tampoco nos hace ser felices? ¿estamos siendo parte de esa “sociedad del cansancio”? ¿estamos demasiado cansados para vivir? ¿tenemos alguna enfermedad interna a la que no encontramos fácil solución? Si te haces alguna de estas preguntas creo que es el momento de reaccionar y cambiar algo de nuestros actos, porque eso repercute en nuestra salud, en nuestra calidad de vida y a la larga nos hace ser más inseguros y estar a la defensiva constantemente. La vida es muy corta para no ser feliz y la vida no es tan difícil como queremos hacérnosla. Seamos más felices, nos ayudará a nosotros y ayudaremos a nuestro alrededor.