TENEMOS QUE SER CAPACES

 

La realidad es que, actualmente, las personas estamos siendo más tolerantes con los aspectos diferentes de otras personas, pero más intolerantes con otros aspectos sociales. La realidad es que estamos mucho más preocupados por el acoso escolar, por que los niños no se sientan diferentes en clase, por que tengan más asistencia especializada en las escuelas, por la integración social de aquellos que tienen alguna discapacidad, pero al mismo tiempo somos más intolerantes con los pensamientos de los demás. La realidad es que nos estamos volviendo más egoístas y pensamos que nuestras ideas están por encima de las ideas de otros. La realidad es que el ser humano es contradictorio por naturaleza, pero hay contrariedades que sobrepasan la realidad.

¿Por qué estoy pensando todo esto? Pues porque este mes se está desenvolviendo con muchos pensamientos encontrados y ha sido a partir de ver la película Joker cuando he llegado a reflexionar mucho más. Una película basada en comics pero que es más realista que cualquier otra. ¿Cómo se vuelve una persona humilde y simple en un villano? Ahí está el quid de la cuestión.

Hace muchos años leí El contrato social de Rousseau donde el trasfondo político y social me dejó tocada para siempre, reafirmaba mi idea de que el ser humano es bueno por naturaleza y es la sociedad la que lo corrompe, una idea que ha sido debatida en muchas ocasiones por familiares y amigos, pero que aunque sea cuestionada siempre vuelve al punto de partida. Pues todo eso ha vuelto a mi cabeza estos días una y otra vez. En el caso de la película, considerada ya una obra maestra, afirma totalmente el pensamiento de Rousseau, ya que el protagonista es un hombre vulnerable pero atormentado por la sociedad, por sus trastornos y por su vida infeliz. A lo largo de la historia se va viendo como los recortes sociales a los primeros que afecta es a las personas que necesitan tratamiento o ayudas especiales, que esas personas son ninguneadas por todos, que son objeto de burlas, personas que han sufrido acoso y toda clase de menosprecios, pues aunque nazcamos libres e iguales por naturaleza son aquellas cosas que te van sucediendo en la vida las que van creando quien eres y, en algunos casos, corrompiéndote. Las personas más estables y sin enfermedades pueden afrontar de otra manera esas situaciones sociales y volverse más fuertes, pero aquellas que se enfrentan a alguna enfermedad psicológica todo esto les puede superar y que reaccionen de manera equívoca. Normalmente buscan notoriedad o, simplemente, necesitan desahogarse, aunque las maneras no sean las adecuadas. Pues esto es una realidad grandísima y ahora mismo podemos comprobar como está en auge el estudio de los trastornos cognitivos en los niños, un avance grandísimo para la sociedad porque son ellos los que más atención necesitan para que el día de mañana puedan vivir en una mundo que los entienda y los ayude y sientan que de verdad están incluidos, pero por otro lado tenemos a una sociedad egoísta, que necesita muy poco para estallar, para seguir cualquier locura y creer que su lucha es éticamente superior a la de otros. Esta situación también podemos verla en la película, ya que el protagonista comete una locura para llamar la atención, para castigar a aquellos que no han sido benévolos con él y el pueblo crea a partir de esa situación de locura un movimiento político que se va de las manos. Una circunstancia que está aconteciendo a nuestro alrededor. Solo nos hace falta que alguien encienda la mecha para caer en la locura y la anarquía, ya que el ser humano también es un animal que se guía por instintos.

Muchas son las críticas sobre que la película del Joker genera violencia y que el mensaje no es claro, pero desde mi punto de vista es una película con un guion muy pensado, desarrollado y con sentido. Somos nosotros los que tenemos que pensar y darnos cuenta del trasfondo social que nos refleja, una película que se supone está basada en la ficción, en comics de súper héroes, pero lo han llevado de tal manera que refleja perfectamente nuestra humanidad. Tenemos que ser conscientes del mundo en el que vivimos, tenemos que ser capaces de ver cuando nuestra libertad está interfiriendo en los demás, tenemos que valorar lo bueno y lo malo para sopesar las cosas con cabeza, tenemos que ser solidarios con los sentimientos y pensamientos ajenos, tenemos que ser tolerantes, tenemos, tenemos, tenemos… Pues efectivamente, tenemos que… porque aunque seamos animales que se guían por instinto también somos animales pensantes, capaces de reflexionar, capaces que ser conscientes de la realidad que nos rodea, capaces de inventar, capaces, capaces, capaces… Capaces de entender que la vida es un efecto dominó. Capaces de todo.