LUNA

No es por mirar atrás.
Es tan solo por asistir al contagio del recuerdo
sin el ánimo de revivir ningún pasado.

Me decía mi vecino hace unos días: «Por mucho que la mires,
el agua es la misma desde hace cinco mil millones de años».

Solo por las lágrimas de un astronauta miedoso
o si a alguno se le ocurrió mear fuera del casco,
ha podido aumentar su volumen dos o tres gotas tan solo
en todo este periodo de viajes espaciales.
Apenas unas gotas de orín en un océano dorado
no dejará ver su presencia.

Nada nunca muere ni se transforma nunca.
Alguien tuvo que inventar el sexo para hacer el amor
que le faltaba a la vida unicelular de los lagartos.

Hace dos mil años tan solo que conocemos la muerte
en la figura mitocondrial del abandono. No fue Dios
el promotor, tal vez fuese quien sostuvo la daga
y nos segó la vida y nos abrió los ojos.

Cerrar los ojos y olvidar lo que fuimos
hace solo cuestión de un par de días.

No es por mirar atrás. Es solo aparentar
que somos importantes, que nos duelen los sueños,
que somos lo que fuimos, lo que seremos aún,
lo que sufrimos. Lo que nos duele amar,
lo que hemos de doler, lo que dolimos.

Del libro inédito Arena en los bolsillos 
© María Dolores Almeyda