DEBERES

Ya hice mis deberes de ama de casa limpia y ordenada
y todo guarda un decreto aparente y hay frescuras y sombras
y olores de varias velas perfumadas
que se mezclan en los pasillos por corrientes de aire.
Y el gato se arrincona marrullero como un sobre cerrado
gris y ocre, ausente como un marido que anda con sus cosas.

Han llamado a la puerta varias veces
y me figuro que algo quieren venderme esos tunantes.
No abro. Consiento que me aburra la llamada.

Hoy solo quiero aspirar el olor de mi limpieza,
que me avisaba el polvo desde hace varios días
de que iban a revisarme su contrato.
He accedido al chantaje, y ahora soy feliz
y el resultado halaga mi entrega y mi renuncia.

¡Ahira huele a mujer bien aplicada!
Esto huele a pasado, a soltería, a advertencia de madre,
a marido tranquilo, de los de antes, de casino, burdel
y dominó. Y a toque de mujer de sección femenina.
                                                  …Y a velas perfumadas.

Del libro inédito Arena en los bolsillos 
© María Dolores Almeyda