A Marga Gil Roësset

Escribo para encontrar luciérnagas en la noche
para apagar la sed que inunda mis sentidos
para deshelar la memoria de las flores,

devorar el alma de Narciso.

Escribo para contemplarte en mis espejos
-añicos de mil rostros mutilados-
fingir que soy orilla, agua, fuego,
rozar lo azul del viento con mis versos.
Y en esa arena fiel de tus entrañas
sentir el velo malva de tu río.

Probar la fruta ardiente del cerezo.

Del poemario El olor de tu nombre
(Huerga & Fierro, 2007)